
Año 2024
Duración 43,16
CopyRight Dúo Sensacional
Género Vallenato
Album
Mundo Vallenato
Mundo Vallenato nació de una decisión que, a estas alturas de nuestra carrera, podía parecer hasta innecesariamente arriesgada. Después de tantos años grabando canciones de grandes maestros, trabajando con compositores reconocidos y construyendo un repertorio que ya tenía su propia historia, Carlos y yo decidimos meternos como decimos los costeños “en camisa de once varas”.
¿Y por qué?
Porque esta vez queríamos abrir mucho más la puerta.
Durante nuestra carrera habíamos dado oportunidades a nuevos compositores, naturalmente, pero en esta producción el reto era mayor: buena parte (Un 90%) de las canciones provenían de autores que apenas comenzaban a darse a conocer, algunos incluso enfrentándose por primera vez a la posibilidad de escuchar una de sus obras grabada profesionalmente. Y eso cambiaba completamente nuestra responsabilidad.
Para un artista con trayectoria resulta cómodo recibir canciones de nombres que ya vienen respaldados por grandes éxitos. El público los conoce, los medios los reconocen y hasta antes de escuchar la obra existe cierta confianza alrededor del compositor.
Aquí no teníamos ese colchón. Solo teníamos canciones. Y había que juzgarlas por lo que eran. Eso me gustaba… pero también me exigía muchísimo.
Porque sabía perfectamente que muchos ojos y muchos oídos iban a estar puestos sobre nosotros. Después de todo lo que habíamos grabado, no podíamos escoger una canción simplemente porque su autor necesitara una oportunidad.
Tenía que ser buena, debía emocionarnos, tenía que tener algo que contar. Y tenía que soportar todo el peso de una producción del Dúo Sensacional. Así comenzó otra aventura de escuchar. Escuchar muchísimo. Volver sobre una canción. Descartarla y recuperarla días después. Buscar tonalidades, pensar cómo podía respirar Carlos dentro de ella, todo el mismo proceso de los anteriores, pero esta vez con mayor exigencia porque ellas irían a hablar por si solas al público. Y preguntarnos una y otra vez si aquella obra podía defenderse al lado de canciones escritas por verdaderos maestros de nuestro folclor. Porque ese era precisamente otro ingrediente hermoso del proyecto: los nuevos no estaban solos.
La idea era permitir que nuevas plumas caminaran dentro de una producción construida con el mismo respeto con el que durante tantos años habíamos tratado las canciones de grandes compositores vallenatos. No queríamos enfrentar generaciones. Queríamos juntarlas. El vallenato solamente puede permanecer vivo si conserva a sus maestros, pero también si permite que aparezcan nuevos autores capaces de escribir la siguiente página. Y había otra responsabilidad que para nosotros era fundamental: no hacer un disco musicalmente plano.
Mundo Vallenato debía mostrar precisamente la riqueza de ese universo que le daba nombre.
Por eso encontramos espacio para paseos vallenatos tradicionales, paseos románticos, sones, merengues y pasajes, cada uno tratado desde su propia naturaleza.
No todas las canciones podían vestirse igual. Un son necesita profundidad, cadencia y espacio para contar (Y con notas nuevas intentado guardar la tradición, pero con sonido nuevo y actual). El merengue exige otra conversación del acordeón, otro movimiento y esa dinámica que nosotros nunca hemos querido permitir que desaparezca de nuestras producciones. El paseo romántico pide sensibilidad, respiración y espacio para que la voz pueda llevar el sentimiento. Otros paseos permiten mayor fuerza, alegría y respuesta instrumental. Y los pasajes nos daban la posibilidad de acercarnos a otra forma de narrar: más reposada, melódica y profundamente emocional.
Para mí, como arreglista y acordeonero, aquello hacía el proyecto todavía más interesante “y más exigente” porque cada canción debía conservar su propia personalidad. No quería tomar once obras distintas y ponerles encima una misma fórmula de producción. Había que escucharlas y entenderlas. Y descubrir qué ritmo, qué intención y qué color necesitaba cada una.
Eso hizo que Mundo Vallenato terminara siendo también una defensa práctica de algo en lo que siempre hemos creído: renovar el vallenato no significa reducirlo al sonido que esté de moda. También significa conservar sus diferentes aires, permitir que alienten en el presente y demostrarles a las nuevas generaciones que dentro de nuestro folclor existe un mundo musical muchísimo más amplio de lo que algunas veces se escucha comercialmente.
Era realmente un Mundo Vallenato: el compositor consagrado y el que comenzaba; el son profundo y cadencioso; el merengue lleno de movimiento y picardía; el paseo tradicional; el paseo romántico; el pasaje; la experiencia de los maestros; y la ilusión de las nuevas plumas.
La producción terminó reuniendo canciones que hablaban de amor, recuerdos, conquista, esperanza, alegría y vida cotidiana, y cada una tenía que ganarse su lugar. Eso para mí era fundamental.
Ese universo quedó representado en canciones como “Dos Corazones”, “Linda María”, “Del Alma Tuya”, “Juro Que la Quiero”, “Tengo Que Conquistarla”, “Recuerdos del Mañana”, “Mi Guitarra”, “Si Tú Regresas”, “Perdóname Mujer”, “La Mamá de Uno” y “El Gorrero”. Once obras con historias, caracteres y necesidades musicales diferentes, que fueron precisamente las que nos permitieron movernos entre paseos románticos y tradicionales, sones, merengues y pasajes. Algunas podían llegar desde la ternura o la nostalgia; otras pedían picardía, fuerza o alegría. Y ahí estaba el verdadero reto: que ninguna sonara como relleno y que cada una pudiera defenderse por sí sola ante el público, sin importar si detrás de ella había un compositor conocido o una nueva pluma.
No podíamos permitir que el propósito de apoyar nuevos talentos terminara convirtiéndose en una excusa para bajar la exigencia.
Todo lo contrario.
Precisamente porque sabíamos que esos compositores iban a estar expuestos por primera vez ante mucha gente, sentíamos que debíamos cuidar todavía más sus obras. Ahí aparece otra vez ese Guido que puede estar echando cuentos, riéndose y dejando toda la energía en una tarima, pero que cuando comienza a trabajar un arreglo se mete completamente dentro de la canción. Yo sabía que no solamente estaba en juego mi acordeón. También estaba en juego la ilusión de alguien que quizás había esperado años para escuchar su composición convertida en una grabación profesional. Y eso merece respeto. Carlos asumió la misma responsabilidad desde la interpretación. Había que convertir aquellas letras en historias creíbles. Hacer que el público no preguntara primero quién había compuesto la canción, sino que simplemente dijera: “Me gusta”. Porque cuando una canción logra tocar a alguien, el nombre del compositor puede venir después.
Y ahí empezó a ocurrir algo que nos llenó de satisfacción. La apuesta comenzó a recibir respuestas. Llegaron comentarios, reconocimientos, y llegó especialmente esa sensación maravillosa de comprobar que el riesgo había valido la pena. Porque cuando uno lleva tantos años haciendo música puede caer fácilmente en la tentación de proteger solamente lo que ya construyó. Nosotros quisimos hacer lo contrario: poner una parte de esa trayectoria al servicio de quienes todavía estaban comenzando. Naturalmente hubo inversión, tiempo, dinero, horas interminables, decisiones difíciles y esa presión silenciosa de saber que algunos seguramente estaban esperando para preguntarse: “¿Y estos ahora qué hicieron?”
Jajajaja.
Pero justamente esas cosas también me motivan. Nunca me ha gustado hacer una producción solamente para cumplir. Si vamos a meternos en el cuento, nos metemos de verdad. Y una vez más encontramos allí a Papá Dios. Porque muchas veces hemos emprendido proyectos sin tener la seguridad de cómo terminarán, pero trabajando con disciplina, tratando a la gente con respeto y confiando en que Él irá mostrando el camino. Después llegaron satisfacciones que hicieron todavía más especial aquella aventura. Pero incluso antes de cualquier premio o reconocimiento, para nosotros había uno muy grande: escuchar la producción terminada y comprobar que aquellas canciones podían defenderse por sí mismas. Que algunos nombres que el público quizás jamás había escuchado tenían algo valioso que decir. Y que nosotros habíamos podido servir como puente.
Eso es Mundo Vallenato para mí. No solamente un álbum. Es una apuesta por el compositor. Por el que ya hizo historia y por el que apenas está empezando a escribir la suya. Es una defensa de los ritmos que le han dado identidad a nuestro folclor.
Es demostrar que pueden convivir sones, merengues, pasajes, paseos románticos y paseos tradicionales dentro de una producción actual sin que ninguno tenga que disfrazarse para sobrevivir. Y es también aceptar que preservar el vallenato no consiste únicamente en seguir cantando las canciones del pasado. Consiste en encontrar las buenas canciones del presente para que algún día ellas puedan convertirse en parte del pasado que alguien quiera preservar.
Quizás ahí estuvo la mayor recompensa. Nos metimos en camisa de once varas… pero salimos de ella cargados de música, nuevos amigos, nuevos compositores y una cantidad de satisfacciones que terminaron confirmándonos que todavía vale la pena asumir riesgos cuando se hacen con responsabilidad, profesionalismo y fe. Porque mientras exista alguien dispuesto a escribir una buena historia, alguien dispuesto a cantarla y un acordeón dispuesto a ponerle sentimiento… siempre habrá algo nuevo que descubrir dentro de este inmenso: Mundo Vallenato.
LISTA DE CANCIONES
Dos Corazones
Del Alma Tuya
Tengo Que Conquistarla
Mi Guitarra
Perdóname Mujer
El Gorrero
Linda María
Juro que la Quiero
Recuerdos Del Mañana
Si Tu Regresas
La Mamá De Uno
Escucha el álbum
Disfruta Un Dúo Sensacional y revive las canciones que marcaron el comienzo de esta historia musical.
CRÉDITOS DE PRODUCCIÓN
Las personas, músicos y profesionales que hicieron parte de esta producción.
Músicos e Interpretación
Voz Líder: Carlos Malo
Acordeón: Guido A. Malo
Caja: José Luis Simanca
Guacharaca: José Coronado “Chazo”
Congas: Carlos Navarrete - Cencerro y Campana: Guillermo Sarmiento
Batería y Timbales: Guillermo Sarmiento
Tamboras: Guillermo Sarmiento
Guitarras: Jose Luis Escobar – Guido Arturo Malo
Bajo: Pello Cotes – Hernán Malo
Producción Musical y Técnica
Coros: Edigar Morillo - Vasco José Pérez - Geovanni Cruz R – Nando Malo
Redoblantes platos y bombo: David Ospino – José Aragón
Bombardino: Lucho Aguas
Trompetas: Glenry Bravo - Jesús Cuello
Clarinetes y Saxos Miguel Arenas
Piano: Ronald Ramos - Carlos ALgarín
Arreglos: Guido A. Malo
Coordinación: Jorge Luis Merchán
Grabación y mezcla: EJ Producciones
Ingeniero: Eneíson Salas Leiva
Masterización: Estudios DevJav records Monterrey - México
Producción Ejecutiva, Arte y Créditos
Dirección Artística: Guido A. Malo
Producción Ejecutiva: Mundo Vallenato
Producción Fonográfica: Dúo Sensacional De Colombia
Fotografía: Ramiro Fotografía y Peluquería
Maquillaje: Moisés Gallo
Vestuario: NOVAK
Diseño Gráfico: @Diseno_Digital
Web: https://elduosensacional.com
© 1990 - 2024 Dúo Sensacional de Colombia. Todos los derechos reservados.
MULTIMEDIA DEL ÁLBUM
Revive en imágenes y presentaciones una de las canciones que marcó el comienzo de nuestra historia musical.

